Cuando sopla el viento, escucho tu nombre
Cuando sopla el viento, te siento cerca mio.
Recuerdo cuando caminamos bajo los árboles
Eramos tan felices, eso, éramos.
Los días de invierno eran más cálidos a tu lado,
tu me decías lo mismo.
El viento nos envolvía con su fría brisa,
me gustaba ver tu nariz colorada del frío,
a ti te gustaba tocar mis mano frías, y darle calor.
Eramos tan felices, eso, éramos.
Cada noche de otoño,
nos gustaba escuchar al viento,
lo acompañamos siempre con una taza de café,
eramos tan felices, eso, éramos.
Cada tarde, que llovía,
salíamos a correr bajo la lluvia,
me gustaba ver como caían las gotas de lluvia por tu rostro,
tu hermoso rostro, tus ojos, tu sonrisa,
disfrutaban de la lluvia, yo lo notaba, tu también.
Éramos felices, eso, éramos.
Un día, te dejo de interesar lo que el viento nos decía,
se te olvido de darle calor a mis manos,
la lluvia ya no te interesaba.
Me di cuenta que ya no te interesaba, que yo no te interesaba.
Ya no eramos felices, ya no eramos nada.
Te fuiste, el viento se llevó todo lo que éramos,
lo que habíamos vivido, lo que íbamos a vivir.
Yo no lo entendí, pero el viento si lo entendió.
Porque, cuando sopla en viento,
ya no escucho tu nombre, ya no te siento cerca mío.
El viento me hizo entender que todo lo éramos,
queda en recuerdos. Hermosos recuerdos.
E. E. Diaz

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